Publicado por
palabrasparasuspirar
comentarios (0)
QUE TAL
Traiciono la vida porque no acepto la
muerte pero traiciono la muerte cuando siempre entre sueños y besos vivo...
vivo intensamente.
¿Qué tal... pensar una paz color
de caramelo, llena de sueños fabulosos y arcoiris de sonrisas, en la que brille
la justicia en medio de cien años de alegría y no de soledad; en medio de un
beso anunciado y no una muerte; en medio de un otoño para los niños y no de uno
para los patriarcas?
Y… qué tal… luchar con ahínco
para que viva la paz para todos como personas y no como cosas. Que vivan las
bombas, pero de agua; que vivan los disparos, pero de amor; que vivan los
besos robados, las palabras dulces y los sueños presos en los corazones
sinceros que suspiran con pasión.
Y si… pese a todo, caminamos
elegantemente por valles de rosas, así haya espinas. Miramos cielos azules, así
se encuentren nubes negras, y si -a pesar de la duda, la tristezas y la
oscuridad- llenamos el mundo con sonrisas y nos atrevemos a llorar del gozo que
da el saber vivir intensamente para que nunca se derrame sangre, sino perfume
de amor... perfume que brota de los corazones sinceros que aman con locura.
Y si entendemos que en los vientos
huracanados de la locura… está el amor; en los soplos revoltosos de la
tristeza… está el amor; en los suspiros enloquecidos de la ternura… está el
amor, y en la mirada tierna de la existencia… nunca faltará el amor mientras
persista la alegría.
Édver Delgado